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Sí bien muchos ven a Microsoft como una empresa que ha perdido mucho terreno en varios sectores del mercado, la realidad es que esto no se refleja en sus ingresos, los cuales crecen a pasos agigantados.

En el último cierre financiero, se ha registrado que la compañía ha ingresado un total de US$69.940 millones de dólares, lo que significaría cerca de un 12% más con respecto al balance anterior, batiendo así un récord histórico en la vida de la empresa.

De estos casi 70 mil millones de dólares, “poco” más de 27 mil son considerados como ganancias, existiendo, en este sentido, un incremento del 13% en los beneficios con respecto al año anterior. En cuanto a las ganancias netas, se sabe que las mismas ascienden a 23.150 millones de dólares, lo cual es un 23% más que el año pasado.

Como mencionan en FayerWayer, estas cifras tan altas, se deben más que nada al gran éxito que Microsoft está teniendo en el sector del entretenimiento, donde sus productos Xbox 360 y Kinect han demostrado tener un potencial increíble, por lo cual la compañía ha llevado adelante una buena campaña que le permitió tener inmensos números de ventas, y así lograr estos semejantes beneficios en su último período financiero.

Constantemente estamos accediendo al buscador Google en busca de respuestas a nuestras preguntas más filosóficas, pero a muchos de nosotros se nos pasó por alto buscar algo que día a día aparece en frente de nuestros ojos. Así es, estamos hablando de las letras de colores que forman la palabra Google en la pantalla banca.

¿Alguna vez te preguntaste qué significa Google? ¿Es un personaje de ciencia ficción, un artefacto espacial, la denominación de una parte de la PC? Nada de eso, es algo mucho más geek aún: se trata de una expresión matemática con muchos ceros atrás, de ahí la cantidad de letras O que aparecen debajo de cada búsqueda.

 Según, Informática Hoy, el nombre Google fue elegido en base a la expresión Googol, que proviene de una denominación del matemático Edward Kasner que significa diez elevado a la cien o, más bien, un 1 con 100 ceros atrás. Asimismo, la historia asegura que un inversor de la empresa cuando les entregó un cheque de 100 mil dólares a los creadores de Google les preguntó a qué nombre lo debía endosar y ellos respondieron Googol, aunque el empresario accidentalmente escribió Google

Pero, la denominación de Googol es más curiosa, ya que proviene de una pregunta que le hizo Edward a su sobrino de 8 años sobre cómo expresaría un número grande, un número muy grande, el más grande que se imaginara y la respuesta del niño resultó ser Googol.

Dos equipos de astrónomos, ambos dirigidos por científicos del Instituto de Tecnología de California (Caltech) acaban de descubrir la mayor y más lejana reserva de agua jamás encontrada en todo el Universo. Está a unos 48.000 millones de billones de km. de distancia, formando un gran anillo de vapor alrededor de un lejanísimo cuasar (uno de los objetos más brillantes y violentos del cielo). En total, su masa equivale por lo menos a 140 billones de veces la de la suma de todos los océanos terrestres y es unas 100.000 veces superior a la del propio sol. La investigación se publicará en Astrophysical Journal Letters.

El cuasar anfitrión de toda esa cantidad de vapor de agua está tan lejos de nosotros que su luz tarda 12.000 millones de años en llegar a la Tierra. La que vemos ahora partió hacia nosotros cuando el Universo tenía apenas 1.600 millones de años, menos de una décima parte de su edad actual. "Las condiciones alrededor de este cuasar son únicas -asegura Matt Bradford, investigador del Caltech y director de uno de los dos grupos de investigación-. Es otra prueba de que el agua es persistente a lo largo de todo el Universo, incluso en su etapa más joven".

Normalmente, un cuasar obtiene su energía de un gran agujero negro que se alimenta del disco de polvo y gas circundante. A medida que traga materia, el cuasar libera enormes cantidades de energía. Los dos grupos de científicos eligieron para su estudio un cuasar en concreto, el APM 08279+5255, en cuyo centro reposa un enorme agujero negro que es 20.000 millones de veces más masivo que el Sol y que produce más energía que mil billones de soles juntos.

Los astrónomos, es cierto, esperaban encontrar vapor de agua en el Universo temprano, de la misma forma que lo han encontrado ya en la Via Láctea, nuestra propia galaxia, y en numerosas galaxias a las más variadas distancias de la nuestra. Lo que no esperaban en absoluto es encontrar de un solo golpe una cantidad tan masiva del líquido elemento. Si otros cuasares se comportan de forma parecida, habrá que empezar a pensar que el agua es mucho más abundante "ahí fuera" de lo que habíamos imaginado.

Pero volvamos a APM 08279+5255. En este cuasar en particular, el vapor de agua se distribuye alrededor del agujero negro en una región que se extiende a lo largo de varios cientos de años luz desde su centro (un año luz son cerca de 9,6 billones de km.) y tiene, además, la particularidad de estar muy caliente, entre diez y cien veces más que el vapor de agua hallado en galaxias del tipo de la Vía Láctea.

El equipo de Bradford comenzó a realizar sus observaciones en 2008 utilizando un instrumento llamado Z-Spec en el Observatorio Submilimétrico de Caltech (CSO), un telescopio de diez metros en la cima del Mauna Kea, en Hawaii. Z-Spec es un espectrómetro extremadamente sensible y para trabajar correctamente necesita operar a temperaturas que están apenas a 0,06 grados por encima del cero absoluto (273 grados bajo cero). El instrumento mide la luz en una región de frecuencias del espectro electromagnético que se encuentra entre las longitudes de onda del infrarrojo y las microondas. 

Si los investigadores pudieron descubrir el agua, fue porque el Z-Spec es hasta diez veces más potente que los espectrómetros que hasta ahora han trabajado en esas longitudes de onda. 

El segundo grupo de científicos, liderado por Dariusz Lis, investigador asociado del Caltech y director del CSO, utilizó para detectar el agua el Interferómetro de Plateau de Bure, en los Alpes franceses. En 2010, el equipo de Lis se encontró por casualidad con la señal que revelaba la presencia de agua mientras buscaba signos de la presencia de fluoruro de hidrógeno en el cuasar APM 08279+5255.

Estudio de Berkeley muestra que el 3D tiene efectos nocivos en la vista

Vivimos en una época de auge de la tecnología en 3D. Cada semana, las grandes marcas anuncian algún televisor, teléfono móvil o consola portátil que se suma a la tendencia. Parece que estas tecnología de consumo se mueven invariablemente hacia la tercera dimensión. Es cierto que los fabricantes están desarrollando más y más dispositivos que explotan esta característica, pero ¿qué tanto sabemos de sus efectos?

Un estudio reciente de la Universidad de California en Berkeley ha demostrado que la tecnología 3D tiene consecuencias negativas para la vista. De acuerdo con la evidencia hallada, mirar una pantalla con 3D tiene efectos contraproducentes tanto para los ojos como para el cerebro, debido a que el globo ocular debe ajustarse constantemente a la pantalla y a la tercera dimensión. Este esfuerzo supone fatiga, dolores de cabeza y molestias en el espectador.

Martin S. Banks, profesor de Optometría de Berkeley, encontró que el contenido en 3D visto a corta distancia -como en un móvil o consola- provoca más molestias cuando se proyecta frente a la imagen. Por el contrario, en el cine la molesta se acentúa cuando la imagen se “sumerge” en la pantalla. Por supuesto, estos hallazgos servirán para afinar la fabricación de aparatos con 3D y reducir los inconvenientes para el consumidor final.

Lo llamativo del caso es que la industria se ha preocupado más por llenar este nicho de mercado que por profundizar en las consecuencias del 3D. Por supuesto, lanzarse así también supone una apuesta arriesgada, pues se aventuran a ser los primeros sin saber si su producto será bien recibido. Basta con mirar los malos números de la Nintendo 3DS en algunos mercados para entender el fenómeno. El mismo director de Nintendo indicó que el problema central es que mucha gente no entiende el beneficio del 3D. Yo me atrevo a decir que muchos fabricantes tampoco.

El mundo de la tecnología se mueve, en muy buena parte, por una cuestión de moda. Muchos productos se convierten en objetos de deseo por el simple hecho de pertenecer a una marca o introducir algún detalle “revolucionario”. Las compañías no pueden quedarse detrás para satisfacer estas demandas; muchas veces, sin saber si están apostando por el caballo correcto. Pero en el mundo de los negocios, tan voraz y convulso, a menudo es mejor lanzarse a ciegas que permanecer estático.

Algunos avances, en efecto, modifican por completo la forma en que concebimos alguna actividad; otros tantos sólo formar parte de un hype efímero. ¿En cuál de los dos está el 3D? ¿Se trata de una característica que cambiará el modo en que nos relacionamos con las tecnología visuales, o es sólo un experimento condenado al olvido -o peor, una burbuja que reventará tarde o temprano? Estudios como el de Berkeley (y las respuestas de mercado, por supuesto) nos darán las respuestas, poco a poco.

La confirmación es una noticia amarga para los que aún creían que volver al pasado era posible. Un estudio reveló que nada puede viajar más rápido que la velocidad de la luz, cumpliéndose así la teoría de Einstein.

El grupo de físicos de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong demostró que el fotón individual (o unidad de luz) también se rige por la teoría de Einstein que establece que nada puede viajar más rápido que la velocidad de la luz.

 La posibilidad de que los viajes en el tiempo pudieran ser una realidad tomó fuerza cuando se descubrió la propagación superlumínica de pulsos ópticos en algunos medios específicos. 

 Fue así como los científicos empezaron a realizar la medición de la velocidad máxima de un fotón individual, actividad que terminó las últimas semanas cuando los investigadores asiáticos dieron con una conclusión que probablemente matará el sueño de muchos fanáticos de la ciencia ficción que pensaban que viajar en el tiempo era posible.

 "El estudio confirma la causalidad de Einstein; esto es que un efecto no puede suceder antes que su causa", sostuvo la universidad, cuyo estudio fue publicado en el diario científico Physical Review Letters.

 Asimismo, el director de la investigación agregó que la importancia de estos resultados va más allá de no poder viajar en el tiempo. "Las conclusiones también podrían tener aplicaciones potenciales al darle a los científicos un mejor panorama sobre la transmisión de información cuántica".